Esta avería no es visible en el primer momento, y da la cara manchando la moqueta. Suele, inclusive, aparecer cuando eventualmente abrimos la calefacción en invierno.
Gracias a las micropartículas que contiene K-Seal, estas llegan hasta el último rincón por donde pase el líquido refrigerante sellando de forma permanente cualquier poro o fuga que exista en el radiador de calefacción que está situado debajo del salpicadero.